Así, sin pensarlo, del mismo modo que ahora escribo estas líneas, aparecí hoy a las 10 de la mañana en un pequeño y acogedor pueblo de la provincia de Brabant, a unos 115 km. de Maastricht, entre Tilburg y Eindhoven (donde el PSV). Día soleado, como toda la semana. Llegué allí sin tener ni idea si me encontraría con 2 o con 200 “rivales”. Lo primero que veo, la caravana de trencitas (Van der Brand para los amigos), la cosa tiene buen aspecto!. Entro a la cafetería de las inscripciones y veo a Mika Ogishima tomandose un café!, miro de reojo la hoja de preinscripciones y me encuentro una lista de 33 corredoras, más otras 4 que aún no estábamos en la lista… Huy! Mira por donde, acertamos de casualidad!!
Las carreras de master empiezan a las 10:30 y 11:30, así que no hay mucho tiempo de ver el circuito antes de la carrera (12:20), sólo una vuelta!! Que mas da!
(Pasaron 4 días desde la línea anterior… hubiese sido una crónica a tiempo!!, que desastre soy!! Es un gen, que le vamos a hacer…)
A ver donde íbamos, ahora parece que ya no tiene gracia contar muchos detalles! A ver, voy a leer lo anterior, que ya no me acuerdo donde iba.
Ah! Si, ok. Seguimos. Ahora voy a abreviar que esta carrera ya está pasada de moda, sólo queda día y medio para la siguiente, el Cto. de Europa!. Centrémonos, centrémonos. Moergestel. Dan la salida y solamente hay una corredora detrás de mi, y aunque parezca extraño, lleva trenzas, ah no, perdón, trencitas, es trencitas!!! No se, igual salió la última para no aburrirse tanto, no tenía rivales de su altura, aunque este año parece que es ella quien quiere esquivar a las rivales de “su altura”, aunque hablando de altura… en las fotos parece grande, pero es pequeña pequeña, jejeje.
Claro, le hacen las fotos desde abajo, y crean un efecto óptico que tal parece medir 1,80.
El caso, yo iba allí al lado de trencitas, y pensé, bueno, mira que fácil, esta que tienes al lao va a ganar, sólo tienes que ponerte detrás y hacer lo mismo, y hala, quedas segunda y pa casa. No tenía dificultad alguna. Pero, yo no se que pasó, que yo metí cuarta y allí salió segunda. En cuatro curvas de las trencitas no me quedó más que la ventolera, ella estaba ya la cuarta o quinta y yo… Claro, así con lo pequeñina que ye… se metería por debajo o yo no se… porque se saltó los atascos de salida con una facilidad pasmosa. Será una de esas cosas que tiene el andar mucho.
La carrera una repetición de Sint Michielsgestel, remontando todo el tiempo, puesto a puesto, aunque aquí era quizás, un poco más difícil, ya que la estrechez del circuito no facilitaba mucho las cosas, pero pasar lo pasabas como los indios, todo el tiempo en medio de un bosque, curva va curva viene, sin opción alguna a respirar, pero sin mucha opción tampoco a dar diez pedaladas seguidas, a no se que dieses las curvas bien, claro, pero ese no era mi caso.
Y al final que? Pues nada, que acabé la 16 de 28 que acabaron, otras 4 quedaron colgando de otros tantos árboles, tortazos considerables.
Es curioso, 46 minutos de carrera y se me hizo corto, quizás hay que calentar mejor, porque en las últimas vueltas tenía una sensación muy agradable, pero antes de acabar la primera… uff, tenía esa sensación horrible que seguro conocéis ( o no…), que es así como…, no se como explicarlo, como si te entrase aire en el corazón… si hombre, no os riáis, seguro que sabéis como es, que parece que te va a dar algo, y el corazón parece decir algo así como: “pero donde vas animal, toda la semana de paseo y ahora me haces esto? Acaso quieres acabar conmigo?”, pero nada, enseguida reacciona y ya está, a correr!!
Algo iba a decir yo, ah si!, que 46 minutos de carrera, casi 41 de trencitas más 5 que me metió. Es una sensación increíblemente agradable, llevar 20 minutos de carrera, ver que la gente empieza a aflojar y que aún te queda otro tanto. En España sería algo así como, huy! 20 minutos, en otros 2 acabamos. Nunca entenderé (nunca digas nunca), esa manía que hay en las carreras españolas de hacernos correr 30 minutos, o menos, yo el año pasado me cansé de hacer carreras de 25 minutos, a mi que me lo expliquen. Yo tengo dos teorías, a cada cual más desalentadora:
1. La primera es, lo hacen por hacernos un favor. Pues flaco favor! Es como si entrenas para los 3.000 m. y de repente te ves en la salida de los 200 metros lisos, pues si que estamos bien… Para 20 minutos como que no me compensa tener que lavar la bici, las zapatillas, la ropa…
2. Es para quitarnos del medio lo antes posible. No comment.
Ahí queda eso.
Y con esto y un bizcocho, se despide bugs bunny, que hay que preparar todo para partir mañana rumbo a Huijbergen, sede del Europeo, donde destacará, de nuevo, la ausencia de españoles.
